En general, sabemos que la risa es beneficiosa para nuestro organismo. Un estudio piloto publicado en la revista PLOS One mostró que la mayoría de la gente considera al humor una herramienta eficaz. Los padres o cuidadores que usan el humor afectan positivamente la calidad de la relación con sus hijos. De los 312 encuestados, el 80% afirmó tener una relación positiva con quienes los criaron y el 71,8% está de acuerdo en que el humor es una herramienta eficaz en la crianza.
Además, se encontró una correlación entre el uso del humor por parte de los padres y la forma en que ahora adultos los hijos ven la crianza y la relación con sus progenitores. Del 63% de los que tenían una buena relación con sus padres, afirmaron que éstos utilizaban el humor. Y del 68,4% de los que consideraban que sus padres los educaron bien, dijeron que sus padres usaban la gracia.
Benjamin Levi, profesor de pediatría y humanidades en la facultad de Medicina de Penn State, afirma que «el humor puede ayudar a las personas a tener una mayor flexibilidad cognitiva, aliviar el estrés y promover la resolución creativa de problemas y la resiliencia». Él mismo utiliza el humor en su práctica clínica y con sus hijos.
Lucy Emery, estudiante de medicina en la Facultad de Medicina de Penn State y residente de pediatría en el Hospital Infantil de Boston, destaca que hay un paralelismo entre los negocios y la crianza. En los negocios, el humor reduce las jerarquías y disipa las tensiones. En la crianza, también puede ayudar a difuminar la tensión y crear un entorno más amigable.
Esta investigación preliminar es solo un primer paso. Los autores creen que las investigaciones futuras deberían examinar más en profundidad cómo los padres utilizan diferentes tipos de humor, las experiencias de los niños con ese humor y cómo se corresponden con los conocimientos y teorías.
El equipo de investigación está ampliando el estudio y encuestando a una cohorte más amplia y diversa. Esperan que la gente aprenda a utilizar el humor como una herramienta eficaz de crianza, transmitiéndolo a sus hijos y desarrollando en sí mismos la resiliencia y la flexibilidad cognitiva y emocional.