
Este sábado, el Movistar Estudiantes enfrentará al Monbus Obradoiro con un nuevo timonel en la dirección técnica. Natxo Lezkano asume el desafío tras ser nombrado entrenador del equipo estudiantil. A pesar de contar con poco tiempo para adaptarse y trabajar con sus nuevos jugadores, Lezkano asegura que centrará su atención en aspectos específicos y no realizará cambios drásticos de inmediato. En una entrevista reciente, destacó su motivación por formar parte de un club emblemático como Movistar Estudiantes y resaltó la actitud positiva tanto del personal como de los jugadores.
La llegada de Natxo Lezkano a Movistar Estudiantes marca un capítulo significativo en la historia del equipo. Proveniente de Vizcaya, este experimentado técnico aceptó el reto de dirigir al equipo justo antes de un encuentro crucial contra uno de los equipos más fuertes de la Primera FEB. Reconoce que no habrá tiempo suficiente para grandes transformaciones tácticas, pero enfatiza la importancia de mantener lo que ha funcionado bien hasta ahora. Su estrategia se centra en integrar gradualmente su visión del baloncesto mientras valora las fortalezas ya establecidas dentro del grupo.
En cuanto a su primer partido frente al Monbus Obradoiro, Lezkano destaca que será una prueba exigente. Este rival, conocido por su sólida estructura y refuerzos estratégicos durante la temporada, atraviesa un buen momento competitivo. Aunque consciente de las dificultades que implica enfrentar a un equipo tan consolidado, espera que su equipo demuestre una gran actitud y capacidad competitiva en la cancha.
Lezkano también mencionó cómo fue recibido en el club, describiendo una atmósfera acogedora y profesional. Los jugadores han mostrado disposición para recibir nuevas ideas y ajustar su juego bajo su liderazgo. Esto sugiere un inicio promisorio para esta nueva etapa, donde tanto el entrenador como los jugadores buscarán maximizar sus potencialidades en un corto período de tiempo.
El compromiso del Movistar Estudiantes este sábado promete ser intenso y emocionante. Con Natxo Lezkano al mando, se espera que el equipo muestre un nivel competitivo elevado, adaptándose rápidamente a las directrices del nuevo entrenador. El partido ante el Monbus Obradoiro servirá como un termómetro para evaluar el progreso inicial de esta renovada dinámica dentro del conjunto estudiantil.
