
La incorporación de Luka Doncic a los Los Angeles Lakers ha generado repercusiones no solo en la NBA, sino también en competiciones internacionales como el Eurobasket. Este evento europeo se llevará a cabo entre el 27 de agosto y el 14 de septiembre en cuatro sedes distintas. Aunque aún no es seguro su participación, el seleccionador esloveno Aleksander Sekulic confía en contar con él para este torneo. Con una trayectoria brillante marcada por su desempeño en campeonatos internacionales, incluyendo el oro en el Eurobasket de 2017 junto a Goran Dragic y Anthony Randolph, Doncic siempre ha estado disponible para Eslovenia.
Desde que emergió en el escenario internacional, Doncic ha sido una figura destacada en todos los torneos en los que ha participado. Desde su debut en el Eurobasket, donde promedió 14,3 puntos, hasta sus actuaciones más recientes, donde ha superado consistentemente los 20 puntos, demostrando un nivel excepcional. En competencias clave como el Mundial de 2023 o el Preolímpico de Tokio 2020 (realizado en 2021 debido a la pandemia), su rendimiento ha sido impresionante, alcanzando incluso promedios superiores a los 27 puntos.
Su contribución no se limita solo a anotar. Doncic ha mostrado una habilidad notable para controlar el juego desde la posición de base, acumulando estadísticas sobresalientes en rebotes y asistencias. En algunas competiciones, ha logrado promedios cercanos a los 10 rebotes por partido, mientras que en otras ha mantenido cifras superiores a las 6 asistencias, consolidándose como uno de los jugadores más completos del baloncesto moderno.
En cuanto al próximo Eurobasket, aunque Eslovenia ya aseguró su clasificación sin presión adicional, Doncic sigue siendo considerado una pieza fundamental para el equipo. Su disposición constante hacia la selección nacional, respaldada por declaraciones claras sobre su intención de ayudar cuando esté físicamente apto, ofrece tranquilidad a Sekulic y a toda la afición eslovena.
Más allá de su papel en el ámbito profesional, Doncic representa un símbolo de unidad y orgullo para Eslovenia en el baloncesto internacional. Su participación en el próximo Eurobasket podría ser decisiva para las aspiraciones del equipo, reforzando así su legado como uno de los mejores jugadores de su generación. La expectativa está servida, y tanto aficionados como expertos aguardan con entusiasmo su posible aparición en esta competición continental.
