



El Comité Vasco de Justicia Deportiva ha emitido un fallo crucial que rechaza el recurso presentado por Germán Monge, candidato a la presidencia de la Federación Vasca de Baloncesto. Este veredicto desestima las alegaciones de Monge sobre la independencia de Saski Baskonia SAD y Fundación Baskonia Alavés Fundazioa, entidades que participan en la asamblea compuesta por 49 miembros. El comité sostiene que ambas organizaciones son autónomas y cuentan con diferentes administradores, similar a lo que ocurre en otras regiones españolas. Con esta decisión, se reanuda el proceso electoral, convocando una Asamblea General Extraordinaria para el 3 de marzo de 2025.
La controversia surgió cuando Monge argumentó que Saski Baskonia SAD y Fundación Baskonia Alavés Fundazioa no deberían ser consideradas como entidades separadas debido a sus conexiones. Según él, esto podría influir negativamente en el resultado de las elecciones, ya que ambas instituciones podrían alinearse con su rival, Luis María Sautu. Sin embargo, el Comité Vasco de Justicia Deportiva no encontró sustento en estas acusaciones y determinó que cada entidad tiene sus propios líderes y estructuras independientes. Esta resolución es consistente con las prácticas observadas en otras comunidades autónomas de España.
Este conflicto ha provocado una pausa significativa en el proceso electoral, que quedó suspendido cautelarmente desde el 30 de enero. La tensión entre los dos candidatos principales, Monge y Sautu, ha sido palpable durante este período. Monge, quien fue presidente de la Federación Bizkaina de Baloncesto desde 2005 hasta 2017, busca retomar el liderazgo después de cuatro años bajo la gestión de Sautu. La convocatoria de la Asamblea General Extraordinaria marca un paso crucial hacia la resolución del impasse político y deportivo.
Finalmente, la reanudación del proceso electoral ofrece esperanza de estabilidad y continuidad para la Federación Vasca de Baloncesto. La próxima asamblea general, programada para el 3 de marzo de 2025, será el escenario donde se decidirá quién tomará las riendas de la organización. Este evento promete ser un momento decisivo para el futuro del baloncesto vasco, marcando el camino hacia una nueva era de liderazgo y dirección en el deporte regional.
