
El equipo canario logró una victoria significativa contra el Aliaga Petkimspor turco con un marcador final de 80-85. Este resultado reafirma la posición dominante del conjunto insular dentro del Grupo K de la Liga de Campeones FIBA, asegurando su liderato con dos jornadas por disputar. A pesar de la ausencia de Marcelinho Huertas y Fran Guerra, los jugadores tinerfeños demostraron su capacidad para mantener el control del juego durante todo el encuentro, enfrentándose a un rival que nunca dejó de luchar.
Desde el inicio del partido, ambos equipos mostraron intensidad en cada posesión. Los visitantes establecieron rápidamente una ventaja sólida gracias a un parcial inicial de 1-10, liderado por sus figuras clave como Lluis Costa y Kostadinov. Sin embargo, el conjunto local no se quedó atrás y aprovechó momentos de imprecisión defensiva para acercarse peligrosamente al marcador.
En el segundo cuarto, el ritmo del partido cambió drásticamente cuando los anfitriones consiguieron una diferencia de diez puntos. Jugadores como Dotson y Russell desempeñaron un papel crucial en esta fase, llevando al equipo turco a tomar brevemente el mando. No obstante, la respuesta del Tenerife fue rápida, ajustando estrategias y recuperando terreno antes del descanso.
El tercer periodo estuvo marcado por una batalla constante entre ambos conjuntos. Aunque el Petkimspor intentó ampliar su ventaja inicialmente, los tinerfeños ajustaron su juego ofensivo y defensivo para igualar nuevamente las acciones. Con un fuerte cierre de este segmento, el equipo canario volvió a tomar las riendas del partido.
En los minutos finales, el Tenerife supo manejar mejor las presiones y consolidó su superioridad. A pesar de un último esfuerzo del equipo turco, liderado por Dotson, los tinerfeños mantuvieron su liderazgo hasta el pitido final, asegurando así una victoria estratégica en su camino hacia la clasificación.
Con este triunfo, La Laguna Tenerife confirma su solidez en competiciones internacionales. La actuación colectiva destacó frente a un rival competitivo, lo que refleja el crecimiento del equipo bajo nuevas incorporaciones y la adaptación efectiva a diferentes escenarios deportivos.
