
El equipo de Valencia Basket se encuentra ultimando los preparativos para su próximo compromiso. Este viernes, enfrentarán a su anfitrión en Gran Canaria en lo que promete ser un encuentro emocionante. La preparación ha incluido una sesión de entrenamiento matutino en su cancha local, La Fonteta. Sin embargo, el equipo deberá lidiar con algunas bajas significativas. Un jugador clave no podrá participar debido a una lesión en el hombro, mientras que otro está recuperándose de una enfermedad.
La actitud del equipo es crucial para este desafío. A pesar de reconocer que no están en su mejor momento de la temporada, los jugadores muestran optimismo y confianza. El capitán del equipo enfatizó que han trabajado arduamente durante todo el año y llegan al torneo con una mentalidad positiva. Cree firmemente que cualquier equipo puede ganar, y que la competencia estará equilibrada. Además, mencionó que ya no cuentan con el elemento sorpresa, pero esto solo los motiva a centrarse más en sus propias fortalezas.
Uno de los jugadores llamados a asumir un papel protagónico es el base estadounidense. Con varias ausencias en esa posición, él sabe que tendrá que llevar el peso del juego sobre sus hombros. Expresó su confianza en sí mismo y en sus compañeros, asegurando que todos deben dar un paso adelante para superar las dificultades. Su enfoque es claro: jugar como el equipo unido y fuerte que son. Esta actitud refleja el espíritu de superación y la unidad del equipo, elementos fundamentales para lograr el éxito en la cancha.
