



El 25 aniversario de la fundación del Bilbao Basket fue una ocasión especial que reunió a leyendas del baloncesto. Entre los invitados destacaron Mumbrú, Raúl López, Savovic, Blums, Lucho Fernández, Katsikaris y Marko Banic. Este último, con su vinculación emocional a la ciudad, se convirtió en el centro de atención. Su discurso lleno de nostalgia y gratitud hacia Bilbao dejó huella entre los presentes.
Marko Banic compartió sus recuerdos sobre su llegada a la ciudad vizcaína hace más de dos décadas, cuando apenas tenía veinte años. Expresó cómo su vida cambió al ser acogido por una comunidad que lo adoptó como uno de los suyos. Además, reflexionó sobre el presente y futuro del club, mostrando optimismo ante el progreso económico y deportivo actual.
Una Vinculación Profunda con Bilbao
Desde su llegada procedente de Girona, Marko Banic sintió una conexión inmediata con Bilbao. La calidez con la que fue recibido marcó el inicio de una relación duradera con la ciudad y el equipo. Durante su intervención, resaltó cómo esta experiencia transformó su vida profesional y personal.
En sus palabras, Banic describió cómo cada rincón de Bilbao le evoca recuerdos significativos de su época dorada en el Baloncesto. Al llegar como un joven de veinte años, nunca imaginó que aquella decisión cambiaría su destino para siempre. Reconoció que Bilbao no solo fue su hogar durante años, sino también el lugar donde creció tanto como jugador como persona. Recordó momentos cruciales en su carrera, como las finales de Liga y Eurocup, así como su participación en Euroliga, experiencias que vivió junto a compañeros icónicos y entrenadores memorables. Esta etapa le permitió madurar junto al club, forjando una identidad común que perdura hasta hoy.
Optimismo hacia el Futuro del Club
Además de rememorar el pasado, Marko Banic expresó su confianza en el futuro del Bilbao Basket. Destacó los avances económicos actuales y celebró el trabajo realizado por Jaume y Javi para consolidar el proyecto. Su esperanza radica en un regreso glorioso del equipo a la élite europea.
Banic analizó detenidamente la situación actual del club, reconociendo los esfuerzos realizados para reducir la deuda y fortalecer la estructura organizativa. Enfatizó que este proceso requiere tiempo, pero subrayó que los cimientos están siendo sólidos. También hizo hincapié en la importancia de un gran patrocinador que impulse al equipo hacia nuevas alturas. Durante su visita a San Mamés, interactuó con aficionados que lo reconocieron cariñosamente, demostrando que sigue siendo parte integral de la comunidad bilbaína. Su mensaje final fue un llamado a la unidad y perseverancia, asegurando que el éxito colectivo está al alcance si todos trabajan juntos. Concluyó con una invitación a soñar en grande, recordando que el corazón de Bilbao late con cada jugada en la cancha.
