
En un espectáculo vibrante que ha cautivado a todos los amantes del baloncesto, la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se convirtió en el epicentro de una celebración única. Durante la jornada previa a las semifinales de la Copa del Rey, miles de aficionados se reunieron para demostrar su pasión por este deporte. Este evento, que comenzó hace una década como una iniciativa espontánea, ha crecido hasta convertirse en una tradición ineludible para los fanáticos del baloncesto español.
La Fiesta del Baloncesto en Las Calles de Las Palmas
En un día soleado y festivo, la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se vistió de gala para recibir a los seguidores de equipos de toda España. El Parque de San Telmo y la emblemática calle Triana se llenaron de bufandas multicolores, cánticos entusiastas y una atmósfera de pura alegría. Los participantes, provenientes de casi todos los rincones del país, transformaron estas calles en un auténtico escenario de celebración.
Este encuentro, que nació hace diez años gracias a un grupo de aficionados al baloncesto, comenzó como una simple idea de disfrutar juntos, incluso cuando sus equipos no estaban clasificados. Con el tiempo, esta iniciativa se expandió gracias a las redes sociales y el boca a boca, hasta ser adoptada oficialmente por la ACB. Este sábado, antes de las semifinales, la mítica calle Triana volvió a ser testigo de una imagen impresionante: una avenida llena de seguidores del baloncesto, recordando la edición anterior en Málaga.
Curiosamente, en este torneo se han registrado aficionados de los 18 clubes de la Liga Endesa, lo que demuestra el alcance nacional de este fenómeno. Además, muchos residentes locales se sumaron a la fiesta para apoyar al equipo local, el Gran Canaria, después de su triunfo sobre Valencia en los cuartos de final. Entre charangas y cánticos continuos, se generó una sensación de camaradería y deseo de repetir la experiencia en Valencia el próximo año.
Desde la perspectiva de un periodista, este evento es más que una simple celebración; es un testimonio del poder unificador del deporte. Ver a tantas personas diferentes, procedentes de distintas partes del país, juntas en un mismo lugar, compartiendo su amor por el baloncesto, es verdaderamente inspirador. Este tipo de encuentros refuerzan la importancia de crear espacios donde las personas puedan conectar más allá de las canchas, forjando una comunidad más fuerte y unida.
