



El alero catalán, formado en las filas del Barcelona, se ha convertido en una figura clave para el Bilbao Basket en un momento crucial de la temporada. Tras superar una lesión que lo mantuvo alejado de las canchas y enfrentar dificultades con su equipo, este jugador ahora encara un partido vital contra su exequipo, el Barcelona, en el Palau Blaugrana. El encuentro no solo será una prueba personal, sino también un desafío colectivo para mantener vivas las esperanzas del equipo en la lucha por la Copa. Este artículo explora cómo el espíritu de liderazgo y la resiliencia han llevado a este jugador a ser un pilar fundamental en momentos difíciles.
Desde su regreso tras una fractura en la muñeca, este atleta ha demostrado un renovado compromiso con su equipo. Durante su ausencia, experimentó semanas intensas donde el Bilbao Basket sufrió varias derrotas consecutivas, acercándolos peligrosamente al descenso. Sin embargo, su vuelta marcó un cambio significativo. A pesar de que su principal función no es anotar puntos, ha logrado contribuir ofensivamente e incluso ejecutó sus primeros tiros libres de la campaña. Además, su papel como líder defensivo es innegable, asumiendo responsabilidades similares a las de Hervelle en temporadas pasadas.
Su dedicación trascendió los límites de la cancha cuando, en tres ocasiones distintas, optó por unirse al banquillo vestido de corto, aunque aún no tenía el alta médica. Esta acción simbólica buscaba infundir ánimo y ofrecer apoyo táctico a sus compañeros durante partidos cruciales. “Parecía que estábamos sin alma, con el equipo a la deriva”, compartió sobre esos momentos críticos. Su presencia pareció tener un efecto positivo, ya que el equipo consiguió importantes victorias posteriores. Enfatizó la importancia de mantener la unidad y seguir trabajando duro, recordando que hace apenas quince días otro equipo parecía destinado al descenso pero ahora se encuentra en mejor posición.
Tras tocar fondo en una derrota aplastante en Lleida, el equipo tuvo una conversación sincera en el vestuario. Allí se reconoció que más allá de los aspectos técnicos del juego, factores como el esfuerzo, el sacrificio y dar lo máximo son fundamentales para obtener resultados favorables. “Cuando tienes todo eso, puedes mejorar otros aspectos del juego, pero no siempre depende solo de los números”, enfatizó el jugador. Este enfoque holístico ayudó a reencauzar el rumbo del equipo hacia mejores rendimientos.
Ahora, el domingo, enfrentará al Barcelona, el club donde forjó su carrera en La Masia. Reconoce que, aunque el Barça atraviesa un período complicado, sigue siendo un equipo formidable. “Aunque estén en esta situación, seguro que van a mejorar y competirán por todos los títulos. No tengo ninguna duda”, afirmó. También recordó que en su tiempo en el Barcelona, el equipo logró clasificarse para la Copa en el último partido, demostrando que situaciones adversas pueden revertirse con trabajo y determinación. Con la incorporación de un nuevo jugador para fortalecer el equipo, el objetivo es continuar construyendo una dinámica ganadora.
