
El impacto de una reforma fiscal está transformando el panorama económico-familiar en Málaga. Desde la introducción del Decreto-ley 1/2019, que otorgó beneficios fiscales significativos en materia de donaciones, se ha observado un aumento exponencial en estas transacciones autorizadas ante notario. En los últimos seis años, el número de registros ha aumentado hasta ocho veces más, pasando de mil ciento cuarenta y cuatro casos en 2018 a casi nueve mil en 2024. Este fenómeno no solo se limita a la provincia, sino que también afecta profundamente a la capital, donde se ha registrado un crecimiento superior al 600%. Estas cifras reflejan cómo las familias están aprovechando esta oportunidad para redistribuir sus recursos sin enfrentar cargas financieras abrumadoras.
Este cambio legislativo ha permitido que las familias transfieran bienes y dinero con una reducción fiscal del 99%. Este incentivo ha facilitado que muchas personas puedan otorgar activos importantes a sus descendientes durante su vida, algo que antes era menos común debido a las altas tasas impositivas. Según Ramón Blesa, un notario destacado, este proceso ha ayudado a formalizar transferencias que anteriormente podían realizarse de manera informal y arriesgada. La mayoría de estas donaciones consisten en cantidades monetarias, aunque también incluyen propiedades inmobiliarias y participaciones empresariales, todas ellas beneficiándose de las ventajas fiscales. Además, la situación económica actual, marcada por el encarecimiento de la vivienda y la dificultad para acceder a créditos hipotecarios completos, ha impulsado a muchos padres a apoyar a sus hijos mediante estas donaciones.
La reforma fiscal no solo ha simplificado las transacciones entre generaciones, sino que también ha fomentado la planificación patrimonial como herramienta clave dentro de las familias españolas. Teresa Barea, portavoz del Consejo General del Notariado, subraya cómo estas donaciones han servido para respaldar proyectos empresariales y adquisiciones de viviendas entre las nuevas generaciones. A medida que evolucionan las necesidades económicas, es probable que las bonificaciones se extiendan gradualmente hacia otros tipos de relaciones familiares, aunque con menores descuentos fiscales. Este avance legal demuestra cómo el sistema puede adaptarse para mejorar la calidad de vida y promover la estabilidad financiera dentro de las familias, estableciendo bases sólidas para un futuro más equitativo y próspero.
