España se encuentra sumida en el luto tras el devastador impacto de la DANA, especialmente en la Comunidad Valenciana. Esta tragedia ha dejado un rastro de dolor, incertidumbre y emociones intensas que han sacudido a la población. Como experto en trauma, ofrezco orientaciones para que las familias puedan acompañar a sus hijos en este momento tan difícil y complejo.
Brindando Fortaleza y Esperanza en Tiempos de Crisis
Manteniendo la Calma y Promoviendo la Expresión Emocional
No todas las situaciones difíciles y caóticas se convierten en traumáticas. La clave está en brindar a los niños y jóvenes espacios seguros para expresar sus emociones, ya sean de rabia, miedo, tristeza o culpa. Todas ellas son válidas y deben ser atendidas con sensibilidad por parte de los adultos que los rodean.Rompiendo el Silencio: La Importancia de Hablar sobre lo Sucedido
Con la mejor de las intenciones, a veces tratamos de evitar hablar sobre acontecimientos dolorosos, como la pérdida de un ser querido. Sin embargo, esto puede ser perjudicial, ya que la integración y el procesamiento de lo ocurrido son fundamentales para la sanación. Es mejor abordar el tema, aunque respetando el ritmo de cada niño o adolescente.Reconociendo los Síntomas y Somatizaciones del Trauma
Es normal que los menores presenten cambios en su conducta, como terrores nocturnos, enuresis, hiperactividad o mayor irritabilidad. Estas son formas de procesar el trauma y deben ser comprendidas con empatía. Además, es posible que experimenten somatizaciones, como eccemas, diarreas o dolores de cabeza, como reflejo de la tensión y el caos vividos.Brindando Apoyo Emocional y Narrativa Coherente
Para que los padres e hijos puedan hablar de manera efectiva, es crucial encontrar momentos tranquilos y tratar de entender cómo se sienten. Conectar con sus miedos, dudas y tristeza es fundamental para que se sientan vistos y aceptados. Asimismo, es importante proporcionar una narrativa coherente y veraz sobre lo sucedido, evitando ocultar o mentir, ya que eso podría generar desconfianza.Acompañamiento Incondicional y Ayuda Profesional
Brindar un apoyo incondicional a los hijos, sin juzgarlos, es esencial. Acogerlos con sus emociones y dudas les permitirá confiar en sus padres. Sin embargo, si se observa que el menor continúa con mucho miedo o ansiedad, puede ser necesario buscar ayuda profesional, lo cual es un acto de responsabilidad y valentía.Estas orientaciones, si bien están dirigidas a los afectados por la DANA, pueden ser aplicables a cualquier persona, familia o comunidad que haya vivido o esté viviendo una situación estresante y traumática similar. El camino hacia la sanación y la resiliencia requiere tiempo, paciencia y el apoyo de la comunidad.