
El embajador de Estados Unidos en Canadá, Pete Hoekstra, afirmó que el sector automotriz canadiense no debe temer las políticas comerciales del presidente Donald Trump, ya que el verdadero objetivo es China. Aunque Trump ha impuesto aranceles al 25% sobre algunos vehículos fabricados en Canadá, Hoekstra subraya la importancia de unir las fortalezas de ambos países para competir contra China. Además, abordó temas relacionados con la seguridad y el intercambio estudiantil internacional.
Fortalecimiento de la Alianza Económica
Pete Hoekstra destacó que la relación comercial entre Estados Unidos y Canadá beneficia a ambas naciones, especialmente en sectores como el automotriz. En lugar de enfrentarse mutuamente, sugirió colaborar estratégicamente para superar a rivales globales.
Según Hoekstra, el verdadero desafío para el sector automotriz proviene de China. Por ello, propuso aprovechar las ventajas competitivas de ambos países para formar una asociación sólida. En su discurso, aseguró que trabajar juntos en áreas clave como seguridad y prosperidad económica permitirá alcanzar objetivos comunes más eficazmente. Esta perspectiva contrasta con las posturas anteriores de Trump, quien criticó los productos automotrices canadienses.
Políticas de Seguridad y Control Estudiantil
Además de los asuntos comerciales, Hoekstra defendió las medidas de seguridad implementadas por la administración Trump, incluyendo restricciones hacia estudiantes extranjeros.
Explicó que durante su tiempo en el comité de inteligencia del Congreso, obtuvo informes recurrentes del FBI sobre robos de tecnología por parte de estudiantes chinos en instituciones académicas estadounidenses. Según él, estas prácticas representan una amenaza para la innovación nacional. Por eso, justificó las acciones presidenciales como necesarias para proteger la propiedad intelectual del país frente a actividades indebidas. Este enfoque refleja preocupaciones compartidas sobre la transferencia ilegal de conocimientos técnicos.
