
El sector de la moda en España cerró mayo con un crecimiento marginal del 0,2%, marcando una leve mejora tras meses consecutivos de caídas. Este resultado, aunque positivo, no logra compensar las pérdidas acumuladas durante los meses previos debido a factores como el clima adverso y la menor cantidad de días hábiles. Según datos provisionales de Acotex, la tendencia anual sigue siendo negativa, con un descenso acumulado del 2,51% en los primeros cinco meses del año.
La temporada primavera-verano enfrentó retos significativos este año. Las inclemencias meteorológicas registradas en mayo impactaron directamente en las ventas, limitando así una recuperación más sólida. Representantes de Acotex han expresado su esperanza de que el mejoramiento climático impulse el interés de los consumidores hacia prendas estacionales, reactivando así el mercado. El contexto económico actual también juega un papel crucial en esta dinámica comercial.
Este desempeño representa una ligera mejora respecto a años anteriores. En mayo de 2024, las ventas cayeron un 3,5%, mientras que en el mismo período de 2023 se registró una disminución aún mayor del 5,7%. Sin embargo, estos números siguen siendo inferiores a los niveles alcanzados en 2022, cuando hubo un aumento del 16,3%, influenciado por las bajas bases de comparación post-pandemia.
A lo largo de los primeros meses de 2025, el panorama ha sido volátil. Enero comenzó con un retroceso del 2,2%, seguido por un breve repunte del 1,6% en febrero. Sin embargo, marzo trajo otro golpe con un descenso del 3,1%, y abril fue especialmente difícil debido al efecto de la Semana Santa, junto con otros factores externos como el apagón masivo registrado ese mes.
Con la mitad del año próxima a cumplirse, existe preocupación sobre el posible cierre del ejercicio con resultados decepcionantes. Si la tendencia actual persiste, este podría ser el peor desempeño desde 2022. Comparativamente, 2024 mostró un ligero retroceso del 0,3%, mientras que 2023 y 2022 presentaron aumentos del 2,8% y 13,8%, respectivamente.
En general, si bien mayo dejó entrever signos de recuperación, el sector necesita un impulso adicional para revertir la tendencia descendente observada en los últimos meses y asegurar un futuro más optimista para el comercio textil español.
