
El equipo de los Dallas Mavericks se enfrenta a un desafío creciente en su alineación interna, luego de que Daniel Gafford fuera declarado inactivo por un esguince en la rodilla derecha. Este revés se suma a una serie de bajas significativas que han afectado profundamente a la plantilla del equipo. Tras el reciente traspaso que envió a Luka Doncic a Los Angeles Lakers, los Mavericks también perdieron a Anthony Davis en su debut con el equipo. La situación se complica aún más con las ausencias de Dereck Lively y Dwight Powell, dejando un vacío importante en la posición de pívots.
La lesión de Gafford ocurrió durante el encuentro del lunes contra los Sacramento Kings, donde los Mavericks cayeron en tiempo extra con un marcador de 128-129. Esta baja se produce apenas días después de que Davis sufriera un percance en su primer partido con el equipo. La acumulación de estas situaciones ha dejado al cuerpo técnico sin opciones sólidas en la pintura. Además, P.J. Washington, quien se perdió el partido del lunes debido a un esguince de tobillo, podría regresar este miércoles cuando los Mavericks se midan ante los Golden State Warriors.
Los Mavericks atraviesan un momento complicado desde que Doncic abandonó el equipo. En los últimos cinco partidos, han cosechado tres derrotas, colocándose en la octava posición de la Conferencia Oeste con un récord de 28-26. La ausencia de figuras clave como Gafford y Davis está impactando notablemente en el rendimiento colectivo del equipo, lo que plantea serias dudas sobre su capacidad para mantenerse competitivos en los próximos encuentros.
La gestión de esta crisis interna será crucial para el futuro inmediato de los Mavericks. El entrenador deberá encontrar alternativas creativas para cubrir las ausencias y mantener el nivel competitivo del equipo. A pesar de las dificultades, la posibilidad de recuperar a jugadores como Washington ofrece un rayo de esperanza para los aficionados, quienes esperan que el equipo pueda superar este bache y retomar su rumbo ganador.
