



En un emocionante desenlace, el equipo Ilunion de Madrid ha logrado retener su título en la Copa del Rey de baloncesto en silla de ruedas. Este éxito se produjo en una competición celebrada en Guadalajara, donde el campeón europeo Amiab Albacete fue superado con un marcador final de 78-71. Esta victoria marca el vigésimo primer triunfo de Ilunion en este torneo, consolidando su posición como el equipo más laureado en la historia de la competición.
Triunfo Impresionante y Consagración del Equipo Ilunion
En el otoño dorado, el Pabellón Multiusos de Guadalajara fue testigo de un espectáculo deportivo extraordinario. El equipo Ilunion, dirigido por Víctor Ramos, demostró una actuación excepcional al vencer a rivales formidables durante todo el torneo. En las rondas previas a la final, Ilunion eliminó a Bidaideak Bilbao y Amivel con marcadores contundentes de 105-69 y 101-55 respectivamente. En la final, enfrentaron al defensor del título europeo, Amiab Albacete, y obtuvieron la victoria decisiva de 78-71. El jugador destacado ‘Pincho’ Ortega contribuyó enormemente con 27 puntos, lo que le valió ser nombrado mejor jugador de la final.
El reconocimiento no se limitó solo a los jugadores de Ilunion. El quinteto ideal del campeonato incluyó a Arinn Young (UCAM Murcia), Phil Pratt (Amiab Albacete), Tom O’Neill, Gregg Warburton y ‘Pincho’ Ortega. Además, en el marco de la Copa del Rey, se llevó a cabo la segunda edición de la Copa BSR España, ganada por Sureste Gran Canaria Santa Lucía frente a Amiab Puertollano.
Con esta nueva victoria, Ilunion amplía su legado en la Copa del Rey, elevando su récord a 21 títulos, dejando atrás a otros equipos como Ademi Málaga con 10 títulos y ONCE Andalucía con 7.
Desde la perspectiva de un periodista, este triunfo de Ilunion no solo es un hito deportivo, sino también un testimonio de la dedicación y perseverancia de sus jugadores y entrenadores. La capacidad de mantener un dominio tan prolongado en un deporte competitivo demuestra el compromiso inquebrantable de este equipo hacia la excelencia. Cada victoria es un recordatorio de que, con determinación y trabajo duro, se pueden alcanzar grandes logros.
