
El último trabajo de Antònia Carré-Pons, "La Gran Familia", es una obra que profundiza en los valores familiares a través de la vida de Montserrat Vidal, quien crece en el seno de una familia dedicada a la charcutería. Este entorno le enseña principios como la amabilidad, la confianza y la solidaridad. A lo largo del relato, se narra cómo Montserrat y su hermana Concepció enfrentan desafíos personales y familiares, incluyendo la enfermedad conocida como “cáncer polifamiliar”. Además, la novela explora temas como el medievalismo, la vejez y la reconciliación con los ancestros, destacando la importancia de los vínculos familiares y ofreciendo reflexiones sobre la condición femenina en nuestra sociedad.
Montserrat Vidal, junto con su hermana Concepció, forma parte de una familia cuya tradición gira en torno al negocio familiar de charcutería. Desde pequeñas, las niñas recibieron apodos cariñosos de sus padres: Rateta para Montserrat y Sió para Concepció. Con el paso del tiempo, Concepció asume el papel de líder en el negocio familiar, mientras Montserrat encuentra dificultades para manejar el aspecto más crudo del oficio, especialmente la visión de cerdos transformados en embutidos. Esta experiencia marca un punto de inflexión en su vida, llevándola a explorar otras pasiones, como el medievalismo. Sin embargo, ambos caminos convergen cuando la familia enfrenta una crisis médica inesperada.
En su trayectoria académica, Carré-Pons ha dedicado años al estudio del clásico "Espejo o libro de las mujeres" de Jaume Roig, una obra que aunque escrita en versos tetrasílabos, no alcanzó el éxito popular debido a su formato especializado. Este conocimiento histórico permite a la autora introducir reflexiones enriquecedoras sobre la misoginia presente en obras antiguas y su uso como recurso literario. A través de estas investigaciones, Carré-Pons ofrece una perspectiva feminista que conecta con figuras históricas como Isabel de Villena.
Más allá de su labor académica, Carré-Pons ha incursionado en la narrativa con obras como "Cómo se desbraba la mala leche" y "El casting". Estas primeras experiencias consolidaron su habilidad para narrar historias originales, demostrando un mundo personal que resuena tanto con la crítica como con el público. En "La Gran Familia", la autora expande aún más estos temas, explorando la necesidad de mantener vínculos familiares y reconciliarse con el pasado.
Esta novela invita a los lectores a reflexionar sobre el significado de la vida y la importancia de los lazos familiares. A través de la historia de Montserrat y su familia, Carré-Pons ilumina cómo las experiencias compartidas moldean nuestras vidas y nos ayudan a encontrar nuestro lugar en el mundo. Además, la conexión entre el pasado y el presente se evidencia en las reflexiones sobre la condición femenina, ofreciendo una visión contemporánea de los desafíos enfrentados por las mujeres a lo largo de la historia.
