





En Riga, la veteranía y el conocimiento del juego superaron la juventud y el entusiasmo. El equipo de Letonia, liderado por jugadores experimentados como los Bertans y Strelnieks, dominó a la selección española con un marcador final de 83-66. Aunque la derrota no afecta la clasificación, envió un mensaje claro sobre la importancia de contar con un equipo completo para futuras competencias. Los debutantes Hugo González y Guillem Ferrando fueron puntos destacados para España, pero la falta de profundidad en el roster fue evidente. La selección española, bajo la dirección de Scariolo, tuvo momentos de resistencia, especialmente hasta el último cuarto, pero finalmente cedió ante la experiencia superior de los bálticos.
El partido se desarrolló en un contexto emocionalmente intenso, con un homenaje previo al fallecido jugador Jannis Timma, que conmovió a todos presentes en el Arena Riga. La selección letona, dirigida por Luca Banchi, aprovechó su ventaja desde temprano, liderada por Rodions Kurucks, quien anotó 28 puntos. La estrategia inicial de Scariolo era confiar en los jugadores más experimentados de España, como López-Arostegui, Parra y Santi Yusta, pero la ausencia de estrellas clave debido a lesiones y otros compromisos limitó las opciones tácticas. Durante el primer tiempo, España mostró firmeza (10-15), pero Letonia tomó rápidamente el control del juego, llegando al descanso con una ventaja de 41-34.
Scariolo enfatizó la necesidad de mayor dureza en bloqueos y penetraciones durante el descanso, pero la diferencia física entre ambos equipos se hizo notoria en el último cuarto. Jugadores jóvenes como Saint-Supery y Hugo González intentaron mantenerse competitivos, pero fueron superados por la fortaleza y experiencia de sus oponentes. La distancia entre los rosters se evidenció claramente cuando Letonia respondió con un parcial de 12-0, ampliando la brecha en el marcador. Kurucks, asumiendo el papel de líder en ausencia de Porzingis, fue crucial para estirar el marcador a 83-66, un resultado que España deberá analizar cuidadosamente considerando el contexto desfavorable en el que jugó.
Este encuentro subraya la importancia de tener un equipo completo y cohesionado para enfrentar competencias internacionales. La Federación Española de Baloncesto (FEB) deberá trabajar en asegurar menos ausencias en futuras convocatorias, ya que la clasificación para el Mundial 2027 será extremadamente competitiva. A pesar de la derrota, este partido proporciona valiosas lecciones para la selección española, que debe seguir aprendiendo y adaptándose para estar lista en eventos cruciales como el Eurobasket de septiembre. El próximo partido contra Bélgica en León será una oportunidad para demostrar resiliencia y mejorar en aspectos clave del juego.
