
El Movistar Estudiantes demostró su fortaleza al recuperarse de un duro revés frente al San Pablo Burgos, logrando una victoria contundente sobre el Inveready Gipuzkoa en San Sebastián. Con marcador final de 75-88, los colegiales cerraron la primera vuelta de la Primera FEB con solo dos derrotas, consolidando así su posición como uno de los equipos más fuertes de la competición. Este triunfo no solo fue importante por los puntos, sino también porque mostró la consistencia y versatilidad del equipo en diferentes aspectos del juego. La defensa fue sólida, mientras que el ataque brilló con jugadores destacados como Patricio Garino y Jayson Granger. Mientras tanto, el Gipuzkoa enfrenta desafíos significativos tras acumular tres derrotas consecutivas.
La victoria en San Sebastián fue más que un mero resultado numérico; representó un paso crucial en la consolidación de Estudiantes como contendiente serio. El equipo supo manejar las adversidades, especialmente después de su reciente caída ante Burgos. En esta ocasión, la conexión entre los jugadores fue evidente, permitiendo un juego fluido y eficaz. La labor defensiva estuvo a cargo de Héctor Alderete, quien se destacó con intervenciones decisivas. Devin Schmidt también contribuyó notablemente desde el banquillo, sumando 14 puntos cruciales. Aunque hubo momentos de tensión, especialmente durante las primeras rotaciones, el equipo mantuvo su compostura y continuó dominando el partido.
Patricio Garino lideró el ataque con un desempeño excepcional, anotando 20 puntos y acertando todos sus tiros triples. Su química con Mus Barro resultó en jugadas efectivas que ayudaron a mantener la ventaja. Por su parte, Jayson Granger añadió 11 puntos y 4 asistencias, demostrando su valor en momentos clave. La solidez en el juego interior también fue fundamental, con Barro capturando 12 rebotes, lo que detuvo las constantes dificultades en esa área. Estudiantes exhibió un potencial ofensivo casi ilimitado, explotando las debilidades del rival y aprovechando cada oportunidad.
Para el Inveready Gipuzkoa, la situación es crítica. Sumando su tercera derrota seguida, el equipo ha caído en una racha negativa que incluye seis tropiezos en los últimos siete partidos. Los fallos en tiros libres, con 14 fallidos de 28 intentos, fueron un lastre considerable. A pesar de intentos valientes como los triples imposibles de Aranitovic y Ander Martínez, el equipo no pudo capitalizar estas acciones para cambiar el rumbo del partido. El segundo cuarto vio algunos parciales prometedores, pero no fue suficiente para revertir la tendencia. Al descanso, el marcador reflejaba un 34-40, dejando abierta la posibilidad de una remontada.
En el tercer periodo, el GBC soñó brevemente con la remontada, pero las confusiones internas frustraron cualquier intento. Un parcial de 4-16 puso fin a las esperanzas locales, ampliando la ventaja de Estudiantes hasta +19 puntos. El Inveready luchó hasta el final, pero sus problemas persistentes en la línea de personal impidieron cualquier avance significativo. Johnson logró acortar la distancia momentáneamente, pero no fue suficiente para evitar la derrota. Para Estudiantes, este partido marca el cierre de una primera vuelta exitosa, aunque con retos aún por delante en busca del ascenso directo. Después de un merecido descanso hasta el 2 de febrero, el equipo se prepara para enfrentar los próximos 17 encuentros con renovada energía y determinación.
