
Jean Montero, nacido en Santo Domingo en 2003, se ha convertido en una figura clave para el Valencia Basket desde su llegada en verano. A punto de participar en su primera Copa del Rey, enfrentará al equipo que lo trajo a Europa, Dreamland Gran Canaria. A pesar de no estar al 100% debido a un resfriado reciente y molestias en el tobillo, Montero está decidido a demostrar su valía. Su historia personal refleja la alegría y solidaridad característica de su país, traits que también transmite en la cancha. Aunque no teme a ningún rival, anhela enfrentarse al Real Madrid y ve esta Copa como una oportunidad para redimirse ante Gran Canaria, donde sufrió críticas injustas.
Un Viaje Desde las Antillas a Europa
Montero llegó al baloncesto europeo con grandes expectativas. Proveniente de la República Dominicana, lleva consigo los valores de su tierra: alegría, solidaridad y esfuerzo constante. En Valencia, ha encontrado un hogar donde puede seguir creciendo como jugador y persona. Sin embargo, sus primeros meses han estado marcados por desafíos físicos y emocionales. Recientemente superó un resfriado que lo mantuvo fuera de los entrenamientos y aún arrastra molestias en el tobillo tras un esguince. A pesar de estos obstáculos, su determinación sigue intacta.
Su trayectoria comenzó en Andorra antes de dar el salto a Europa con Gran Canaria, donde vivió momentos difíciles. Las críticas injustas y el silbido de la afición cuando se lesionó lo marcaron profundamente. Ahora, frente a ellos en la Copa del Rey, tiene la oportunidad de demostrar quién es realmente. "Volver a jugar allí me hará sacar el león que tengo dentro", confiesa. Para Montero, esta competencia no es solo un desafío deportivo, sino una oportunidad para sanar viejas heridas y mostrar su verdadero potencial. El apoyo de su familia y su mentalidad positiva son fundamentales para este nuevo capítulo en su carrera.
Preparándose para el Gran Desafío
La Copa del Rey representa un hito importante en la carrera de Montero. Nunca antes había participado en esta competencia, conocida por su intensidad y brevedad. Reconoce que será un reto mayor, pero está listo para asumirlo. "Es una competición muy peligrosa porque el que pierda se va", explica. Sin embargo, su actitud siempre ha sido enfrentar los desafíos con valentía, independientemente del resultado. No teme a ningún equipo y incluso hubiera preferido enfrentarse al Real Madrid en su primer partido.
Montero enfatiza la importancia de la concentración y la preparación durante los tres días de competencia. "Hay que dar tres golpes rápidos en tres días", dice. Para él, la Copa es una plataforma para demostrar que Valencia Basket puede competir al más alto nivel. Además, ve esta experiencia como un paso hacia futuros objetivos, incluyendo la Eurocup. Si bien ha recibido ofertas para jugar en la NBA, actualmente se centra en aprovechar cada momento con el Valencia. Este club, considerado uno de los más importantes de Europa, podría ser el trampolín perfecto para futuras oportunidades internacionales. Al final del día, lo que más desea es celebrar un triunfo con su equipo y mantener los pies en el suelo, sabiendo que hay mucho más por lograr.
