El Auge del Sweatworking: Una Nueva Forma de Networking

En un mundo donde los viajes corporativos ya no se limitan a reuniones y negociaciones, surge una tendencia que combina actividad física con relaciones profesionales. Esta práctica, conocida como sweatworking, está transformando gimnasios hoteleros en espacios ideales para el intercambio profesional. Los datos reflejan su creciente popularidad entre los ejecutivos españoles, quienes encuentran en estas sesiones de entrenamiento no solo una forma de mantenerse en forma, sino también de fortalecer vínculos laborales.

Esta innovadora estrategia ha capturado la atención de expertos como Carlos Díez de la Lastra, quien destaca cómo esta práctica rompe barreras formales al sustituir trajes por ropa deportiva. En este entorno más relajado, las conversaciones fluyen naturalmente, facilitando acuerdos comerciales y conexiones auténticas. La eliminación de distractores tecnológicos permite un diálogo más directo y efectivo.

Este fenómeno no es exclusivo de España; originado en Estados Unidos, ha cruzado océanos hasta Europa, ganando adeptos entre los viajeros corporativos. Según Paul Dalgleish, vicepresidente de Hyatt para EMEA, esta tendencia seguirá expandiéndose, impulsada por la búsqueda de experiencias integrales que combinen bienestar físico con crecimiento profesional.

Los hoteles han respondido a esta demanda sofisticando sus instalaciones deportivas. Ejemplos destacados incluyen el hotel W Ibiza, cuyo gimnasio ofrece amenities como saunas y tratamientos antiestrés, o el NH Collection Eurobuilding en Madrid, favorito entre ejecutivos gracias a su Club Metropolitan, que combina fitness con spa y otras comodidades.

Más allá del gimnasio, actividades como fútbol, running o tenis en establecimientos como el Grand Hyatt La Manga amplían las posibilidades de integrar deporte y trabajo. Esta fusión representa aproximadamente el 10% del gasto total en turismo, con un crecimiento anual estimado del 17,5% según ONU Turismo.

El sweatworking redefine el concepto de viaje corporativo, convirtiendo momentos de ejercicio en oportunidades de conexión profesional. Con inversiones en infraestructura y personal capacitado, los hoteles se posicionan como aliados estratégicos en esta nueva era del networking activo, donde la cercanía y autenticidad priman sobre formalismos tradicionales.