Disminución en los Ingresos por Seguros Voluntarios de Automóviles

En el primer trimestre del año, las primas pagadas por seguros voluntarios de automóviles han mostrado una significativa reducción. Según datos oficiales, estas cifras pasaron de ¢63 mil millones en 2024 a ¢37 mil millones en 2025, lo que representa un descenso del 41%. La Superintendencia General de Seguros (Sugese) atribuye este fenómeno principalmente a ajustes en los contratos de seguro. Por su parte, el Instituto Nacional de Seguros (INS), afectado por una pérdida de ¢26 mil millones en comparación con el año anterior, señala que la oferta de pagos anuales ha influido en esta disminución temporal. Aunque el sector automotriz enfrenta estos cambios, otros ramos como salud, vida y riesgos laborales han experimentado un crecimiento notable.

El panorama financiero del mercado asegurador refleja transformaciones clave en las preferencias de los consumidores. Durante los últimos meses, se observó una tendencia hacia opciones más flexibles para los usuarios. Grace Segura, directora de seguros de automóviles del INS, explicó que esta variación es resultado de nuevas políticas implementadas desde el año pasado, permitiendo a los clientes pagar sus seguros de manera anual. Este cambio, aunque inicialmente impacta negativamente en los ingresos trimestrales, busca adaptarse a las necesidades actuales y promover mayor accesibilidad al servicio. Además, se espera que los números se estabilicen en los próximos meses, conforme avancen las renovaciones contractuales.

Por otro lado, el seguro voluntario de automóviles sigue siendo fundamental para muchos propietarios, ya que ofrece protección adicional que no cubre el Seguro Obligatorio Automotriz (SOA). Según Silvia Pardo, directora técnica de Mapfre, este tipo de cobertura garantiza tranquilidad en un país donde los accidentes son frecuentes. A diferencia del SOA, que solo responde por daños causados a terceros, el seguro voluntario protege también el vehículo propio frente a incidentes graves como robos o colisiones severas.

En contraste con la disminución en seguros de automóviles, otros sectores aseguradores muestran un desempeño positivo. Los seguros de salud, vida y riesgos laborales han reportado incrementos notables durante el mismo período. En particular, las primas por seguros de salud aumentaron en ¢14 mil millones, mientras que las de vida subieron en ¢5 mil millones. Este crecimiento destaca la importancia que los individuos otorgan a su bienestar personal y profesional. Asimismo, el seguro de riesgos laborales, gestionado principalmente por el INS y MNK, registró un ascenso cercano a los ¢8 mil millones, destacando la expansión de servicios post-adquisición de Oceánica por parte de MNK.

La diversificación de productos ofrecidos por diferentes aseguradoras demuestra una respuesta ágil al entorno cambiante. Las principales empresas involucradas en este mercado incluyen INS, Qualitas, Mapfre, ASSA, Lafise, MNK y Adisa, cada una contribuyendo con distintos volúmenes de primas según sus estrategias comerciales. Si bien algunas instituciones ajustan sus modelos operativos, otras continúan fortaleciendo su presencia mediante innovaciones en coberturas y facilidades de pago.

Este análisis revela cómo el sector asegurador atraviesa un proceso dinámico marcado por adaptaciones estratégicas y demandas cambiantes. Mientras algunos productos enfrentan fluctuaciones temporales, otros logran consolidarse gracias a su relevancia en la sociedad actual. Estas modificaciones no solo redefinen el mercado, sino que también ponen de manifiesto la capacidad de respuesta de las aseguradoras ante las necesidades de sus clientes.