
El año 2025 comenzó con un viaje emocional para Willy Hernangómez, que pasó de la gloria en París a la adversidad en Girona antes de resurgir en Barcelona. Tras cinco partidos y doce días sin jugar, el pívot regresó a la cancha frente al Surne Bilbao Basket, asegurando así la clasificación del equipo azulgrana para la Copa del Rey de Gran Canaria. Este artículo explora los altibajos del jugador durante este período inicial del año.
La Gloria en la Ciudad de la Luz
Hernangómez comenzó el año con un rendimiento excepcional en París, donde logró su mejor actuación europea hasta la fecha. Con 23 puntos y 10 rebotes, el español demostró estar en plena forma, liderando al Barça a una victoria crucial contra uno de los equipos más destacados de la Euroliga. Su desempeño no solo fue impresionante en cifras, sino que también encendió las esperanzas de los aficionados sobre su potencial en la temporada.
El encuentro en París marcó un hito en la carrera de Hernangómez. El 3 de enero, bajo los focos de la capital francesa, el pívot mostró una combinación perfecta de habilidad y determinación. Sus contribuciones fueron vitales para el triunfo del equipo catalán, reafirmando su papel como uno de los jugadores clave del plantel. Sin embargo, esta exhibición estelar resultaría ser solo el prólogo de un camino lleno de desafíos y revanchas.
La Redención en el Palau
Después de la caída en Girona, donde el equipo sufrió una derrota inesperada ante el colista de la liga, Hernangómez se vio marginado durante varios partidos. Sin embargo, su oportunidad llegó nuevamente en el Palau Blaugrana, donde demostró su valor con una actuación sobresaliente. En apenas 18 minutos, acumuló 11 puntos y 8 rebotes, convirtiéndose en uno de los jugadores más valiosos del partido.
La vuelta de Hernangómez a la cancha fue más que un simple retorno; fue una redención. Durante su ausencia, el entrenador Joan Peñarroya había explicado que la decisión era técnica, enfatizando que el jugador seguía siendo parte integral del equipo. Al final, cuando el momento decisivo llegó, Hernangómez aprovechó cada minuto para demostrar su calidad y compromiso. Su +21 en cancha fue el mejor del partido, confirmando que, a pesar de los obstáculos, su talento sigue intacto y listo para brillar.
