
En el marco del Gran Premio de Italia de MotoGP 2025, el piloto italiano Pecco Bagnaia, quien finalizó en la tercera posición en la carrera Sprint en el Autódromo de Mugello, ha compartido sus impresiones con la cadena DAZN. Sus declaraciones revelan una profunda frustración y un análisis sincero sobre las dificultades que enfrenta en la presente temporada, especialmente en un circuito donde tradicionalmente ha demostrado un rendimiento excepcional. La comparación con su desempeño del año anterior, donde era consistentemente más rápido, subraya la complejidad de los desafíos actuales que debe superar su equipo.
El bicampeón mundial expresó su descontento por una situación que, según él, se ha repetido a lo largo de la temporada: la incapacidad de su moto para mantener la estabilidad en la entrada de las curvas, lo que le impide ser tan agresivo como desearía. Esta limitación afecta directamente su confianza y su capacidad para explotar el potencial de la moto. Bagnaia destacó que, a pesar de sus intentos por forzar la entrada en las curvas, la motocicleta se muestra inestable y tiende a cerrarse, un comportamiento anómalo que contrasta con la solidez habitual de su máquina en el pasado.
El piloto de Ducati enfatizó que en un trazado como Mugello, donde las curvas 6-7, 8-9, 12 y 15 siempre han sido puntos fuertes para él, esta temporada no logra alcanzar la misma velocidad. «No es muy normal», afirmó Bagnaia, señalando que el año pasado rodaba entre tres y cuatro décimas más rápido por vuelta. Esta disminución en el rendimiento en secciones críticas del circuito lo ha dejado perplejo, y su equipo técnico trabaja incansablemente para identificar la raíz del problema. La frustración es palpable, ya que la velocidad que antes era una constante, ahora se ha vuelto un objetivo escurridizo.
Además, Bagnaia señaló que el problema principal no reside en el tren trasero de la moto, con el cual se siente cómodo incluso con el neumático blando, sino en el tren delantero. Tras apenas cinco o seis vueltas en la carrera Sprint, la falta de adherencia en el neumático delantero se hizo evidente, impidiéndole abordar las curvas con la precisión y agresividad necesarias. Esta situación, que se agrava con el desgaste del neumático, sugiere un desafío técnico complejo que requiere una solución inmediata para la carrera principal del domingo, donde las condiciones de carrera y la duración de la misma exigirán un rendimiento impecable de la motocicleta. La incógnita sobre si encontrarán la “clave” para la carrera principal es un tema recurrente en sus reflexiones.
A pesar de las dificultades, Bagnaia se mostró decidido a dar lo mejor de sí para revertir la situación. La búsqueda de ajustes que proporcionen mayor estabilidad y permitan una entrada más firme en las curvas es la prioridad para el equipo. La capacidad de superar estos obstáculos será crucial para sus aspiraciones en el Gran Premio de Italia y, en última instancia, para su desempeño en el campeonato de MotoGP. La jornada del sábado ha servido como un diagnóstico claro de los problemas, y ahora el enfoque está en encontrar las soluciones adecuadas para la carrera principal del domingo.
